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ANO PREPARATORIO PARA EL 25° ANIVERSARIO DE LA CONSAGRACIÓN DEL MUNDO A LA DIVINA MISERICORDIA

AGOSTO DE 2026 – ORACIÓN A LA ORA DE LA MISERICORDIA

Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío.

Jesús misericordioso, nos presentamos ante Ti en la hora de tu muerte en el Gólgota. Que seas adorado en esta hora de gracia, en la que Tú mismo, sufriendo y muriendo por nuestra salvación, nos das valor. La hermana Faustina registró estas palabras tuyas en su diario:

“No tengas miedo, alma pecadora, de tu Salvador; Yo soy el primero en acercarme a ti, porque sé que por ti misma no eres capaz de ascender hacia Mi. No huyas, hija, de tu Padre; desea hablar a solas con tu Dios de la Misericordia que quiere decirte personalmente las palabras de perdón y colmarte de Sus gracias. Oh, cuánto Me es querida tu alma. Te he asentado en Mis brazos. Y te has grabado como una profunda herida en Mi Corazón.” (Diario 1485)

Hoy, al participar en la XIII Peregrinación Nacional de los Devotos de la Divina Misericordia a la Basílica de la Divina Misericordia y unirnos a los Devotos de la Divina Misericordia en nuestra patria y en todo el mundo, conmemoramos el día de la consagración de esta iglesia y deseamos dar gracias juntos por este "lugar especial que Dios ha elegido para derramar gracias y conceder su misericordia".

Hoy comenzamos un año de preparación para el 25 aniversario de la encomienda del mundo a la Divina Misericordia, que San Juan Pablo II realizó aquí. Al celebrar el 20 aniversario de este acontecimiento, el Papa Francisco saludó a los allí reunidos en Łagiewniki y dijo:

“Hoy, más que nunca, vemos la importancia de este gesto, que deseamos renovar en la oración y a través del testimonio de nuestras vidas. La misericordia es el camino a la salvación para cada uno de nosotros y para el mundo entero.”

Ahora emprendemos un camino común que nos llevará al 25.º aniversario, a través de palabras de misericordia, oración y obras de caridad. En su invitación, el Metropolitano de Cracovia, Cardenal Grzegorz Ryś, destaca la gran intención del Papa Juan Pablo II de encomendar el mundo a la Divina Misericordia.

“Creo que todos comprendemos que este fue uno de los grandes gestos proféticos de San Juan Pablo II, el santo papa. No fue un acto de piedad ordinario, ni uno más de los muchos actos litúrgicos. Detrás de este acontecimiento se encontraba la profunda reflexión y el profundo discernimiento del Papa: que no hay otra respuesta a las grandes tragedias del siglo XX —y, como se ha demostrado, también del siglo XXI— que la Divina Misericordia.”

La Divina Misericordia es fuente de esperanza para nosotros, es esperanza para el mundo. Vuestros fieles discípulos, la Hermana Faustina y Juan Pablo II, nos guían por el camino de la misericordia. Fue él quien encomendó el mundo entero a la Divina Misericordia, animándonos a cada uno de nosotros al apostolado: «Debemos transmitir el fuego de la misericordia al mundo. En la misericordia de Dios, el mundo encontrará la paz, ¡y la humanidad encontrará la felicidad!».

Misericordias Domini (canto)

Señor Jesús, Tú mismo le diste a la Hermana Faustina una oración única, la Coronilla de la Divina Misericordia. También nos aseguraste su eficacia:

“Reza incesantemente esta coronilla que te he ensenado. Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita. Deseo que el mundo entero conozca Mi misericordia; deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia.” (Diario n. 687)

Por lo tanto, mediante las palabras de esta oración, encomendamos a Dios, rico en misericordia, al Papa León XIV, a nuestro obispo, el Cardenal Grzegorz, y a todos los pastores de la Iglesia. Rodeamos con nuestras oraciones a todos aquellos que hicieron posible la construcción de este santuario. Jesús misericordioso, bendice a todos los devotos de la Divina Misericordia en Polonia y en todo el mundo. Sostén los santuarios y parroquias de la Divina Misericordia, las comunidades y grupos de devotos, todos los que rezan el Rosario, los niños y jóvenes, las familias, las comunidades religiosas, los peregrinos, los enfermos, los que sufren, los solitarios y quienes participan en esta oración a través de la radio, la televisión y las redes sociales. Con ellos, oramos para que la preparación para el 25.º aniversario de la Consagración del Mundo a la Divina Misericordia, que hoy iniciamos solemnemente, dé frutos benditos.

CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

En las cuentas del Padrenuestro, al comienzo de cada decena:
Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo Nuestro Señor Jesucristo * como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las cuentas de la avemaría: (10 veces)
Por su dolorosa Pasión, * ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Rezo de la Coronilla en diferentes idiomas

Al terminar: (3 veces)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, * ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

El 17 de agosto de 2002, Juan Pablo II dijo en este lugar:

«hoy, en este santuario, quiero consagrar solemnemente el mundo a la Misericordia divina. Lo hago con el deseo ardiente de que el mensaje del amor misericordioso de Dios, proclamado aquí a través de santa Faustina, llegue a todos los habitantes de la tierra y llene su corazón de esperanza. Que este mensaje se difunda desde este lugar a toda nuestra amada patria y al mundo.».

Recitemos ahora juntos el Acto de Consagración papal:


ACTO DE CONSAGRACIÓN DEL MUNDO A LA DIVINA MISERICORDIA

Dios, Padre Misericordioso,
que has revelado Tu amor en tu Hijo Jesucristo
y lo has derramado sobre nosotros
por el Espíritu Santo, Consolador,
Te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.

Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten Tu misericordia, para que en Ti, Dios Uno y Trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.

Padre eterno, por la dolorosa Pasión y Resurrección de Tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén.

Señor Jesús, te damos gracias por la inmensidad de tu misericordia. ¡Alabado seas por el mensaje de la Buena Nueva y por los dones de tu misericordia que brotan de tu corazón traspasado! Ayúdanos a que nuestros corazones sean cada vez más misericordiosos y a que nuestros pies tengan el valor y la fuerza para seguir el camino del Evangelio diariamente, así como dar testimonio de tu misericordia con nuestras vidas mediante acciones concretas, palabras amables y la oración constante. Fortalécenos con tu bendición en el esfuerzo por dar testimonio de tu amor por nuestro prójimo.

Bendición

El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Que Dios Todopoderoso les proteja, les fortalezca y les guíe por todos los caminos de misericordia: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Bendigamos al Señor. Demos gracias a Dios.

Jezu ufam Tobie…/ cantado en varias lenguas